Bienvenid@ Invitado a Shiki Rol!

Donde hay actualmente 1784 usuarios, que han publicado 89333 mensajes, en 8869 argumentos!!

Invitado has publicado 127 mensajes, desde el dia que te registraste el Miér 31 Dic 1969.

Nuestro ultimo registrado es Altair Giorgatos .

......

Últimos temas
» Dangerous Games +18 Afiliación Normal ~Recién Inaugurado~
Ayer a las 1:23 pm por Invitado

» Instituto Kazekuro
Ayer a las 11:36 am por Invitado

» Afiliacion a Shiki Protection
Vie 18 Mayo 2012, 2:19 pm por Invitado

» the diarie vampire//nuevo//normal
Miér 16 Mayo 2012, 4:48 pm por Invitado

» Fate /Unlimited World [Afiliación - Normal]
Miér 16 Mayo 2012, 9:29 am por Invitado

» Academy Ashgarden {Normal} {Nuevo}
Mar 15 Mayo 2012, 1:02 pm por Invitado

» Bitacora de Viaje
Lun 14 Mayo 2012, 10:11 pm por Faeledhel Hazelrink

» Dementia of two Worlds (Afiliación Normal)
Lun 14 Mayo 2012, 8:02 pm por Natsuno Yuuki

» Ai no kusabi foro rol {{nuevo}}
Lun 14 Mayo 2012, 8:00 pm por Natsuno Yuuki

» Final Fantasy X New Destiny .::{[Afiliación Normal]}::.
Lun 14 Mayo 2012, 7:59 pm por Natsuno Yuuki

» Bacharu Sekai [Normal]
Lun 14 Mayo 2012, 7:57 pm por Natsuno Yuuki

» Temptation Captive {Rol Amo x Mascota}
Lun 14 Mayo 2012, 7:56 pm por Natsuno Yuuki

» •InsanityRol•{Recién Abierto}
Lun 14 Mayo 2012, 7:54 pm por Natsuno Yuuki

» Ten desires for the world
Lun 14 Mayo 2012, 7:53 pm por Natsuno Yuuki

» Afiliación Élite Konoha RPG Latino
Mar 08 Mayo 2012, 10:10 am por Natsuno Yuuki

» Sin City -re abierto-
Lun 07 Mayo 2012, 9:52 am por Natsuno Yuuki

» ~Fauna Team~
Lun 07 Mayo 2012, 9:49 am por Natsuno Yuuki

» Bleach Origins
Lun 07 Mayo 2012, 9:48 am por Natsuno Yuuki

» Letal Candy Foro de un burdel
Lun 07 Mayo 2012, 9:46 am por Natsuno Yuuki

» Shikaisen Paradise - AmoxPet Yaoi [Recién abierto]
Lun 07 Mayo 2012, 9:44 am por Natsuno Yuuki

» Homo Club- Rol Yaoi. {Cambio de Botón! -ELITE}
Lun 07 Mayo 2012, 9:43 am por Natsuno Yuuki

» Hunter x Hitman (Afiliación Normal)
Lun 07 Mayo 2012, 9:41 am por Natsuno Yuuki

» .:: ~ PokéLegeds ~ ::. Afiliación Normal
Lun 07 Mayo 2012, 9:40 am por Natsuno Yuuki

» Blood of Destiny {Afiliación Normal}
Lun 07 Mayo 2012, 9:39 am por Natsuno Yuuki

» Austenland {Elite}
Lun 07 Mayo 2012, 9:34 am por Natsuno Yuuki

¿Quién está en línea?
En total hay 6 usuarios en línea: 2 Registrados, 0 Ocultos y 4 Invitados :: 2 Motores de búsqueda

Harley Quinn, Juubei

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 60 el Lun 15 Ago 2011, 6:42 pm.
Copyright


COPYRIGHT© Shiki Rol! 2010-2011
Esta prohibido la reproducción parcial y total de esta comunidad.
Todo el contenido, imagenes, articulos son propiedad de sus respectivos autores.

Toda las Imagenes editadas por el foro son tomadas de www.zerochan.net

Template & Design versión Cirque Devil by: Twitter de Fong lee @kj8lee


Bienvenido a casa

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Vie 15 Abr 2011, 1:09 am

Luego de comprar al chico se dirigió directamente a su casa, el camino de regreso fue silencioso. Por su parte el solo se dedicaba a conducir sin prestarle mucha atención al chico en el asiento del copiloto, solo dedicándole una que otra mirada que pasaría fácilmente desapercibida por él y si no era así no importaba.

Conducía rápido, esquivando ágilmente los vehículos que transitaban por la autopista y no tardaron más de 15 minutos en llegar. Abrió el portón eléctrico que protegía su residencia y continuo un poco más, estacionando su auto en el garaje, el cual se mantenía abierto la mayor parte del tiempo. Apago el vehículo y salió del auto, abriéndole la puerta a su acompañante mientras sonreía de forma burlona -¿Qué le pareció el viaje?- espero a que saliera del vehículo y luego cerró la puerta.

-Sígueme- camino hacia la puerta que se encontraba en la pared cercana a la puerta del conductor y la abrió, la cual conectaba con un pasillo, en el cual habían un par de cuadros y una puerta al final de este, dejando nuevamente que el chico entrara primero y siguiéndole, mientras cerraba la puerta detrás de él –Bienvenido…- dijo con voz neutral, pero amable y se encogió de hombros. Comenzó a caminar por el pasillo y abrió la puerta para que pasara.

Ahora se encontraban en la sala. En la habitación predominaban los colores negro, blanco y gris, con algunos detalles en colores terracota. Había un enorme sofá de cuero con forma de ele y de color negro en el centro de la habitación, frente a este una pequeña mesa blanca, sobre la cual había un jarrón naranja con algunas flores, unas lámparas de pie, una alfombra con forma irregular y diseño rayado, un centro de entretenimiento minimalista, una amplia biblioteca que ocupaba casi toda una pared, la cual estaba repleta de libros y carpetas, junto con algunos jarrones y adornos con formas geométricas, y un par de sillones individuales.

-Eres libre de hacer lo que gustes, después de todo este será tu hogar a partir de hoy…- dijo mientras caminaba al sofá, dejándose caer en el –Solo no hagas desastres- advirtió con la voz seria, mirándolo con atención.

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Sáb 16 Abr 2011, 4:57 am

Le disgustó que ese chico le tratara de esa forma, apenas lo estaba conociendo y sólo trataba de ser amigable. Pero si lo que quiera era eso había declarado la guerra al llamarlo presuntuoso. Tras subir al automóvil lo único que hizo fue guardar silencio y mirar por la ventana, tenía tiempo de no pasear por la ciudad en auto, al menos no desde que dejó la vida como una mascota para anuncios comerciales. A veces se arrepentía de haber abandonado su antigua vida sólo por el intenso temor al agua, que fue tonto y no pensó bien al huir del empleo más fácil del mundo, del único del que no lo despidieron y la primera vez que renunció.

Veía a los autos, prestando especial atención a las personas abordo que se alcanzaban a observar por las ventanas. Un auto que iba muy de cerca del de su amo le dio un susto; en la ventana trasera del vehiculo vecino estaba un niño horrendo haciendo caras, como si se estuviera burlando de él. –Qué desagradable.- pensó, porque si lo expresaba en voz alta Dimitry podría creer que se lo dijo a él y se enfadaría, pues se molesto por haber revuelto un poco su cabello, si pronunciaba esas palabras iba a salir herido tal vez. Le dedicó una seña muy expresiva con la mano (levantando el dedo corazón) al menor y luego dirigió la vista al frente.

Se preguntaba si habría la posibilidad de un choque; la velocidad le parecía peligrosa. Llegaron a una enorme residencia, resguardada por un portón electrificado. –Tengo un mal presentimiento sobre este tipo…- arqueó la ceja cuando el pelinegro le abrió la puerta y le preguntó sonriente qué le había parecido el viaje. –Agradable.- dijo calmado, debía recordar ser complaciente si no quería que lo regresara a esa tienda llena de bestias sin clase. Latrivan había aprendido a fingir muy bien durante el breve periodo en el que trabajó en el modelaje y como estrella del espectáculo acuático, “Sólo sonríe, vete lindo y no digas nada” era la regla de oro.

Le impresionaba la casa del chico, y más por que iba a vivir ahí. La buena noticia es que el lugar contaba con el espacio para no tener que ver la cara del “encantador” muchacho cada momento del día.

No pudo evitar pensar para qué lo había comprado, entendía pocas cosas desde que llegó a esa ciudad, seguía sin verle utilidad a las mascotas. Al llegar a una sala bien amueblada simplemente tomó asiento en el gran sofá. Se sentía incomodo en ese lugar, debido a que todavía no conocía bien a ese muchacho. Hasta donde sabía podría ser un loco o un criminal. Luego se dijo que estaba siendo paranoico al pensar algo así pero, sólo por seguridad:

-Y estoy muy agradecido en verdad… ¿A qué te dedicas? Me gustaría saber más de ti antes que nada.- se tomaba las preguntas con cuidado; primero lo haría entrar en conversación y después le preguntaría lo de la compra.


Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Dom 17 Abr 2011, 3:19 pm

Se acomodo un poco mejor en el asiento, aun sin dejar de verlo. Tras su pregunta no pudo evitar dibujar una sonrisa retorcida y divertida en su labios, cruzo una de sus piernas por sobre la otra y luego apoyo su codo sobre esta, dejando caer su barbilla en la palma de su mano, aun sin despegar su vista de el –Lo usual…- respondió con un tono más animado, después de haberlo pensado un poco se dio cuenta de que estaba siendo algo frio con el muchacho –No es nada interesante…- dibujo una expresión pensativa en su rostro, como si se debatiera el decírselo o no –Soy un asesino a sueldo- dijo como si nada y aunque no era más que una mentira lo había dicho de tal forma que no pudiera darse cuenta de ello –Mi trabajo consiste en asesinar personas, ya sabes, evitar que otros ensucien sus manos, no solo lo hago por el dinero, la verdad, eso es lo de menos, es solo que me parece algo muy placentero- soltó una suave risa, apenas un murmullo y se quedo en silencio, esperando ver la reacción de su pet. Bien, era un hombre serio la mayor parte del tiempo, pero sabía divertirse, aunque a veces fuera de una forma muy peculiar.

Le dio tiempo suficiente para que se hiciera sus conclusiones y expresara sus inquietudes, quería saber cómo reaccionaba ante la idea de vivir con un asesino, aunque no fuera cierto, pero… él no lo sabía, por lo menos no aun y tampoco podía dejarle con aquella idea –La verdad soy detective…- comento luego de un par de minutos, dejando en el pasado sus palabras anteriores –La mayor parte de mi tiempo la paso en la oficina o en su defecto en el estudio, pero eso podría cambiar ahora que tengo algo de compañía- había sonado algo interesado, mientras le dedicaba una mirada curiosa al joven.

-¿A qué te dedicabas cuando estabas en la tienda?- el no era el único que sentía curiosidad, además, quería saber si hacia algo o simplemente se la pasaba todo el tiempo encerrado en la tienda.


Última edición por Dimitry el Sáb 23 Abr 2011, 7:17 pm, editado 1 vez

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Lun 18 Abr 2011, 8:56 pm

Al muchacho casi le da un infarto cuando escuchó provenir de la boca de su amo la palabra asesino… la piel se le puso como de gallina y la respiración se le fue. Pero luego éste le confesó su verdadera vocación con un tono más vivaracho. El susto se le pasó a Latrivan mientras se reponía, había dado un salto por el espanto. No sabía como reaccionar. Antes de que Dimitry se desmintiera estaba preparando un plan mental para escaparse de ese demente. Fue demasiado impactante. El muchacho tembló y no pudo decir absolutamente nada, su lengua se sentía como de hielo y no dejaba de titiritar por el susto que se había llevado por parte del pelinegro.

-Eres un… to-nto.- Le dijo, mostrando una cara de niño atemorizado y luego escondiendo su rostro en el pecho del otro, no quería que lo siguiera viendo. Sabía que era una simple broma pero por un momento lo sintió real. Consideró poder perder la vida a manos de ese sujeto que no era de fiar. Se tranquilizó rápidamente tras permanecer pegado al joven por unos segundos. Sonrió maliciosamente sin que éste se diera cuenta. Había maquilado algo perverso. Le proporcionaría una lección a Dimitry.

-¡Sí, eres un tonto! ¡Soy un tritón, somos criaturas sensibles! ¡Eres un inconciente! ¡Pude haber muerto de la impresión!- Exclamaba sujetándose fuertemente de la cintura de Dimitry, con sus ojos cubiertos de lagrimas (falsas, había aprendido a hacerlo para obtener lo que quería y era tan bueno que nadie lo descubría). Se separó de él y se tiró en el gran sofá, tapándose la cara con un cojín.

-Eres malo… primero me dices presuntuoso y luego casi me matas de un susto. Soy inseguro y frágil y me dices algo así, y yo lo único que pretendía era ser amable al preguntarte sobre ti.- Expresó llorando a mares y enterrando su cara en el mueble. Estaba sobreactuando, pero aún así su llanto se escuchaba bastante realista. Pensaba sacar provecho de la situación, claro, si su amo era manipulable con algunas lágrimas. Aunque debía tener en cuenta de que no estaba tratando con un simple chico, era un tritón, pocos tenían el lujo de conocerlos a fondo, por lo que Latrivan quizá en verdad era un ser alterable como afirmaba.

El rubio se levantó, con el semblante sombreado por sus cabellos, mientras lagrimas caían por sus mejillas. – Nada importante. Lo único que hacía mientras estaba encerrado detrás de barrotes era anhelar el día en el que alguien me llevará a su hogar, y luego recibo un trato así en lugar del cariño que necesita una mascota.- Musitó respondiendo a la pregunta del pelinegro mientras ocultaba su rostro con las manos.

Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Mar 19 Abr 2011, 4:46 am

Fácilmente pudo notar el miedo del chico, le había hecho gracia. Una leve risa escapo de sus labios, apenas en un murmullo, era inevitable no reír ante semejante reacción, eso le daba buenas ideas, ya tenía como divertirse con su pet, aunque… eso no indicaba que el también fuera a disfrutarlo. Grabo en su mente todas sus reacciones, sobre todo aquel brinquito, no pensó que fuera a responder tan bien, por un momento creyó que se mostraría indiferente, pero su cuerpo había reaccionado de una forma muy sincera. Sin duda tomaría provecho de eso, no solo le había servido para divertirse, sino que estaba seguro de que en un futuro podría utilizar eso a su favor, casi se arrepentía de haberle dicho la verdad aunque… juzgando por su reacción, fue lo mejor, al parecer no le agradaba la idea de vivir con un asesino

-¿Tonto?, ¿yo?- pregunto burlón, sorprendiéndose de que se escondiera en su pecho, el, precisamente quien había provocado aquella reacción, ¿no era algo irónico? No pensó que fuera alguien tan sensible, aun así, se negaba a disculparse, no tenía porque hacerlo. Rodo los ojos con fastidio y acaricio un poco su cabello, esperando que pasara pronto aquel estado de ánimo –Deberías de tener algo más de respeto hacia mi niño…- dijo con voz neutra y con un deje divertido y burlón.

Arqueo una de sus cejas ante sus palabras y chasqueo la lengua. Bajo la mirada, encontrándose con los vidriosos ojos de su acompañante, sintiendo como se aferraba a su cintura, normalmente… ¿no huían de las personas que les asustaban?, entonces… ¿Por qué se acercaba tanto? No lo comprendía… ¿Qué pretendía lograr con eso? –Si hubieses muerto solo tendría que deshacerme de tu cuerpo y conseguirme una mascota nueva…- dijo sin darle mucha importancia, aunque solo bromeaba, recién lo conocía y no estaba dispuesto a perderlo tan pronto o todo aquello no habría sido más que una pérdida de tiempo. Se abstuvo de decir algunas cosas, tenía que ser más considerado, aunque… no era tan fácil.

Se mantuvo atento a sus movimientos y palabras, sintiendo como se alejaba de él para dejarse caer al mueble. Frunció un poco el entrecejo y dibujo una sonrisa ladina en sus labios, si pensaba que caería con eso estaba muy equivocado, pero dejaría que lo intentara, no le molestaba, es mas… le gustaba verlo en ese estado. Parecía un niño indefenso y sin duda alguna muy caprichoso. Decidió seguirle el juego, solo un poco, no perdería nada con hacerlo, ¿cierto? –Lo siento… no creí que pudiera herir tus sentimientos, yo creí que te lo tomarías como una broma y esperaba que ambos pudiéramos reír con eso…- dijo con el tono de voz suave y apacible, mientras que por dentro reía –Yo solo quería que nos divirtiéramos un poco, quería verte sonreír, pero en lugar de eso te hice llorar… no me gusta verte así… me rompe el alma…- sonaba realmente arrepentido, pero la verdad era otra, aun así, era imposible que el otro se diera cuenta –Creí que querías saber sobre mi y la verdad es que eso fui en un pasado, así que creí necesario que lo supieras…- sonrió de nuevo con malicia, cambiando rápidamente su expresión por una arrepentida, en parte era cierto, y creía necesario que lo supiera, después de todo, tendría que lidiar con un demonio.

¿Eran reales aquellas lagrimas? No estaba seguro, pero, tampoco era algo importante para lo que estaba tramando. Su rostro mostraba preocupación, vio como se escondía detrás de sus manos y eso le agradaba. Se acerco lentamente a él, apartando sus manos con delicadeza, para luego limpiar sus lagrimas con sus pulgares, acariciando sus mejillas en el proceso –Tienes razón, como tu amo debería de mostrarte más cariño, así que… ¿Por qué no lo intentamos una vez más?- su voz era tranquila. Lo rodeo con sus brazos y atrajo a su pecho, acariciando su cabello –Ya no tienes que temer, no hay barrotes y yo te daré todo el cariño que nadie te dio en ese tiempo…- mordió suavemente su labio inferior, tratando de apaciguar su risa.

Tenía que voltear las cosas, estaba seguro de que solo quería hacerlo sentir culpable, pero, no lo lograría con esos trucos -¿Te sientes mejor?- lo levanto por el mentón, dedicándole una coqueta sonrisa –Dime… ¿Qué es lo que esperas en un amo?, tal vez podría intentar ser así… quiero que nos llevemos bien…- acaricio su mentón. La verdad es que solo quería saberlo para hacer todo lo contrario.

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Jue 21 Abr 2011, 1:54 am

Al principio fue una actuación pero ahora todo era genuino. Con sus ojos vidriosos contemplaba el rostro de Dimitry a través de los espacios entre sus dedos, por alguna razón en ese instante creyó ver algo realmente aterrador en él, como una criatura maligna sedienta de sangre. No entendía cómo podía haber gente que se ganaba la vida matando, era horrible y retorcido sólo pensar que ese hombre fue uno en el pasado. Su boca estaba abierta y sus ojos cubiertos por una capa de lágrimas lo observaban atónito. Le era imposible calcular cuánto tiempo podría pasar con el pelinegro antes de que su fantasía lo consumiera. Se apartó repentinamente, dando pasos fuera del sofá y encontrándose con la mesita sobre la que reposaba un jarrón negro con flores.

-Siento que me voy a desmayar.- musitó mientras seguía temblando; parecía una torre apunto de venirse abajo. Es que era inevitable, tenía miedo, nunca conoció a alguien como él y por eso le aterraba la idea de que pudiera hacerle daño. Para terminar ahora era propiedad de ese tipo y ser tratado bajo la calidad de mascota indicaba que a nadie le importaría si le asesinaba.

-Qué haré… dice que eso fue antes, quizá cambió pero si me arriesgo estaría caminando en la boca de un lobo hambriento.- Pensó mientras seguía intentando articular palabras. Estaba siendo paranoico y permitiendo que su imaginación se apoderara de él. Tendría que confiar en las palabras de Dimitry, de que esa fue su profesión en el pasado y hacerse a la idea de que era un detective. Y bueno, si trataba de hacerle daño pensaba defenderse.

-Bien, ya sé que estoy dejando que mi miedo me domine pero, no lo puedo evitar. Ahora voy a vivir con el constante temor de que me puedes hacer algo malo. Aunque creo que estoy imaginando cosas que no debería, apenas te conozco. Lo siento, he sido realmente grosero al sacar conclusiones tan apresuradamente. Estoy hablando sin parar. Dame otra oportunidad, por favor.- Dijo mientras se lamia los labios, de pronto estaban secos y le dieron ganas de beber agua.

Avanzó torpemente para volver hacia el pelinegro.- Por un momento creí que ibas a matarme jeje.- Sin esperarlo, Dimitry se le acercó y pensó que le iba a hacer daño pero sólo lo apresó con los brazos y retiró las manos con las que había cubierto su rostro. Le acarició la barbilla mientras le sugería comenzar de nuevo. Eso sería lo adecuado. Lo último que deseaba era que el pelinegro lo lastimara así que debía ser dócil. Cuando lo toco sintió una sensación extraña en su cuerpo y no pudo obviar dar un paso hacia atrás, provocando que el jarrón detrás de él derramara sus flores y el… agua. Sintió agua helada bajar por sus piernas, algo que lo tomó desprevenido. Tenía un mal presentimiento.

Latrivan comenzó a brillar, ver su piel era como observar directamente al Sol. La luz cubrió toda la habitación, cegando momentáneamente a todo el que lo contemplara. El rubio abrió los ojos y estornudo.- No sientes que hace frío aquí?- le preguntó a Dimitry antes responder cómo podría ser un amo mejor y de expulsar un grito.- ¡AAAAHH!- Vio que, sin querer, había cambiado a su forma de tritón. Su cola estaba entre las piernas de Dimitry mientras que él se encontraba aferrado a su torso, y sin camisa, lo cual hizo que se ruborizara. Los pedazos de su ropa estaban tirados en el suelo. De sus prendas favoritas sólo quedaban jirones. Había dio estúpido al permitir que eso pasara. Era verdad, podía controlar la aparición de la cola pero, por estar pensando que su amo era un asesino a suelo dejó de concentrarse y permitió que eso pasara.
-Tengo frío. Lo siento amo; me asuste y cuando me asusto pierdo el control y me pasa este tipo de accidente.-

Su aspecto había cambiado: la piel se veía más blanca, los ojos destellaban, su cabello creció un poco; como una melenita, y tenía unas aletas en los brazos, algo afiladas, las responsables de destruir su ropa. Lo más impresionante era la hermosa cola que se hallaba jugueteando en las piernas de su amo.


Off: siento la demora xDU

Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Jue 21 Abr 2011, 10:48 pm

¿Realmente le había afectado su comentario? Ya no estaba seguro de si aquello era realmente una broma o no, el rostro del chico se mostraba horrorizado y las lágrimas se mantenían intactas. Arqueo leve una de sus cejas cuando se levanto, alejándose un par de pasos de él. Al parecer su juego se le había salido un poco de las manos, pero, lejos de arrepentirse lo disfrutaba, si, le gustaba verlo con esa expresión de confusión y con sus ojos vidriosos mientras algunas lágrimas se escapaban de él. Al escucharlo tuvo que morder suave su labio inferior para no reír, si aquello era una actuación lo hacía muy bien y si no lo era, entonces… era momento de acabar con su pequeño juego, pero… no quería hacerlo, no aun y tal vez no le dijera que todo era parte de una nueva broma, o algo así.

De solo pensar en todas las cosas que podrían estar pasando en ese momento por su mente le hacía gracia. Lo más seguro es que creyera que le lastimaría, o, incluso que pudiera llegar a asesinarle. La verdad es que no se le antojaba hacer algo como eso, con lo que estaba haciendo era suficiente, además, no creía necesario llegar a usar la fuerza en su contra, no tenía motivos para hacerlo. Sonrió ladinamente cuando sus sospechas fueron aclaradas, escucho con atención todas y cada una de sus palabras, prestando especial atención en el gesto que había hecho al terminar –Es normal que pienses y actúes de esa forma, y más aun por eso, no me conoces, así que… no sabes de que soy capaz… No tienes que disculparte, tampoco pedir segundas oportunidades, no has hecho nada malo, solo reaccionaste como lo haría cualquier persona normal…- su voz era suave y pausada, no quería intimidarle más o saldría corriendo y realmente no era eso lo que quería en ese momento.

Al parecer había funcionado, Latrivan se acercaba nuevamente, cosa que aprovecho para atraparlo entre sus brazos, evitando así que pudiera alejarse nuevamente. Era mucho más frágil de lo que había pensado. Intento que sus movimientos no fueran bruscos para no asustarle aun mas, ya había sido suficiente para el poco tiempo que llevaban de conocerse, aun así no fue suficiente y una vez más intento huir, pero sus planes se vieron interrumpidos por la pequeña mesa de centro, cosa que agradeció internamente. En el proceso el florero que se hallaba sobre esta se tambaleo, vaciando gran parte de su contenido sobre las piernas del rubio, mojando su pantalón.

-Eres al…- sus palabras se vieron interrumpidas por una brillante luz, la cual atrajo toda su atención, provocando así que se olvidara de lo que iba a decir. No aparto su vista de él, a pesar de que la luz era algo incomoda, no pudo ver mucho, pero sus ojos siempre se mantuvieron sobre él. Ladeo su cabeza y le miro con interés cuando sus piernas fueron sustituidas por una hermosa cola, la cual se encontraba entre sus piernas. Le recorrió lentamente, sin querer perderse ningún detalle era, hermoso, solo eso le había venido a la mente.

Se abstuvo de responder a su pregunta, además, no había sido necesario. Cerró sus ojos al escuchar su grito y luego sonrió, eso era incluso mejor que antes. Sus brazos se enredaron sobre la cintura del tritón, impidiendo que se alejara nuevamente, disfrutando de su abrazo, tanto o más que del prominente rubor de sus mejillas. Se vio tentado a rozar aquella cola, pero no lo hizo, quería esperar a ver su reacción primero.

Sonrió por su confesión y negó con su cabeza, aun admirando su hermoso y cautivante aspecto, sin alejarse ni un poco de su cuerpo –No te preocupes, no me molesta en lo absoluto…- respondió sincero y con una divertida sonrisa en sus labios, posando sus ojos sobre los del chico –No te disculpes por hacer algo así, no tienes que hacerlo, después de todo, esto es lo que eres y no puedes disculparte por serlo…-

Sin poder contenerse mucho mas paseo sus dedos por su aleta, rozándola con sutileza, era una curiosa, pero agradable, sensación, pues aunque era muy similar a tocar las escamas de un pez, esta era sin duda más agradable al tacto. Su otro brazo se mantenía firme rodeándolo por la cintura -¿Así que frio?- pregunto luego de unos segundos, sin dejar de tocarlo –Yo te ayudare a entrar en calor Latrivan…- susurro aquello y luego sonrió, rodeándolo firmemente con ambos brazos, buscando transmitirle un poco de su calor. Lentamente subió una de sus manos hasta su cabello para jugar con él, enredando sus finos y largos dedos en su dorada cabellera, acunándole contra su pecho -¿Te molesta si hablamos en esta posición?, realmente me gustaría permanecer así…- continuo jugando con su cabello, sonriendo leve –Entonces, no respondiste a mi pregunta, ¿Qué es lo que esperas de un amo?- insistió.

Lo acero un poco más a él y se acerco a su oído -¿Me temes?- tras aquella pregunta dejo escapar un risita –Tengo curiosidad, se que aun no nos conocemos lo suficiente, pero… ¿Qué piensas de mi?- sabia que el chico debía de pensar muchas cosas de él en ese momento y quería saberlas, aunque… de seguro la mayoría serian cosas malas.

Off: No te preocupes ^w^ por cierto, excelente post xD ¡me encanto!

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Vie 22 Abr 2011, 11:13 pm

Se había quedado paralizado del miedo. Era como un indefenso ratón enredado por una cobra hambrienta. Los brazos del pelinegro parecían cuerdas que lo mantenían atado. Un escalofrío recorrió su espalda mientras se sentía cada vez más incomodo estando en esa posición, tan indefenso y a la completa merced de su amo. Las palabras que le recitaba eran a lo que menos le prestaba atención, como un murmullo. Su mirada, más que encontrándose con la de Dimitry estaba ocupada revisando que no llevaba camisa puesta. Su cara se tiñó de un rojo intenso, quizá era por el contacto, porque sus pezones rozaban la ropa del pelinegro y eso los estimulaba, o que su cola se hallaba golpeteando entre las piernas del depredador de forma juguetona. No podía controlar el movimiento de su cola, se meneaba por sí sola porque él estaba muy asustado, como un tipo de tic nervioso.

Su corazón latía fuertemente otra vez, como si su instinto de supervivencia le dijera que no era la mejor de las ideas quedarse. Es que era tan extraño lo que sentía, como que algo se le quería escapar del pecho. En cierta forma le estaba gustando ese contacto físico tan peculiar. Los movimientos de su cola acariciando las piernas del demonio, producían algunas sensaciones cálidas. Pero había algo que le impedía disfrutar de esos placeres bajo la piel; su aspecto, el del tritón, era repugnante, y aunque en su forma humana se sentía atractivo cuando la cola salía a flote le daba la impresión de que era… poco atrayente a la vista ajena. Por eso le costaba trabajo asimilar que el pelinegro quisiera estar tan cerca, considerando lo feo de su cola y las aletas que se le enmarañaban con el cabello rubio. Le disgustaba mucho que le estuviera desordenando así la cabellera, él podía creer que lo estaba acicalando pero más bien lo percibía como arruinar su peinado.

Atendió cuando Dimitry le dijo que lo iba a ayudar a entrar en calor. ¿A qué se refería? No le inspiraba confianza, para nada. Es que aunque estaba intentando, simplemente era una tarea que ni con toda su buena voluntad iba a poder efectuar. Se le hacía extraño que su pelinegro no se asustara, especialmente al ver esas escamas. Vale, a lo mejor eran hermosas para los ojos de los demás pero para Latrivan era como el defecto más grande. Era grotesco sólo pensar que alguien gustase de ver a un chico mitad pez. Desconocía cuál era la fascinación de las personas por criaturas como él. ¿Era una fantasía de varios acosar a un pez con piernas? Ni idea.


Trato de hallar concentración en medio de esa posición y tanto mimo, analizando la pregunta otra vez y luego procesando el "¿Me temes?", por supuesto que no le temía, sólo era raro, lo que sentía estando junto a él, se aceleraba sin explicación. –No lo sé, es que me parecía algo cruel la forma en la que me trataste al principio. Sin embargo, sólo tuve una primera mala impresión de ti, es todo, me suele pasar… y sobre temerte, la verdad es que no.- Mintió. Le daba pena continuar. Cuando se había estado solo tanto tiempo, no esperas que alguien que apenas conoces te trate con tanta confianza. La cola del tritón era, sin lugar a duda, demasiado sensible y cada uno de sus traviesos roces con el pantalón del muchacho, y la sutil caricia de Dimitry en su aleta, esa área tan delicada, le generaba ganas de… jadear. Se estaba conteniendo, no pensaba permitir que Dimitry lo viera así, pero ya no podía articular otra palabra más, sólo pudo emitir unos leves gemidos, pero no eran de dolor, era como si estuviera demasiado sugestionado. Su cara se tornaba más roja mientras entornaba los ojos. Escondió el rostro en el pecho del otro, refugiando en él, esperando que no sospechara de lo que le pasaba. –Descuida, no me molesta estar en esta posición. Me siento, me siento caliente.- Admitió.

-¡No es lo que tú crees!-

Exclamó alarmado, pegando un pequeño salto, cuando vio que una de sus aletas, las de su cola, estaba acariciando la entrepierna de Dimitry. Se sentía… bien. ¡¿En qué estoy pensando?! Se reprendió en su mente mientras rodaba los ojos a otro lado. Sus mejillas ardían como brasas, se preguntaba si el chico podía percibir el calor.

-No… No te puedo describir la vergüenza que estoy sintiendo en este momento, pero es abrumadora.-

Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Sáb 23 Abr 2011, 2:30 am

Su mano se movía libre, enredándose una y otra vez con su rubio y largo cabello del chico, jugando con ellos como si fuera lo más entretenido del mundo, mientras que su otra mano ya no solo se encontraba evitando que se alejara, sino que también había comenzado a moverse nuevamente sobre su cola, rozándola de vez en cuando, estrechándolo un poco más a su cuerpo cada que lo hacía. Podía sentir los latidos de su corazón, ¿tanto así le afectaba lo que hacía?, vaya que su cuerpo era muy sensible, no sabía si aquella reacción se debía al miedo o al goce que le causaba, o si era bueno o malo, pero tampoco se detuvo a pensarlo mucho.

Le miro a los ojos cuando escucho su voz. Tenía razón, lo había sido. En ese momento no se encontraba de muy buen humor, además, solo pensaba en el momento de volver y dejarlo allí en la casa para irse de regreso al trabajo, pero ahora todo era distinto, su humor había cambiado y el trabajo no era algo que le preocupara demasiado en ese momento, ahora tenía algo mucho más interesante de lo que preocuparse. Soltó una risa algo burlona por sus últimas palabras –Puede ser, es solo que había tenido un día algo pesado y no me había detenido a pensar si lo que estaba haciendo te afectaría o no, pero no te preocupes, ya no será así- sonrió con algo de picardía tras aquellas palabras. No aseguraba que fuera a estar siempre de buen humor, pues el mismo lo desconocía, pero lo que si podía afirmar es que en ese momento no cambiaria, no mientras él no lo hiciera. Se podría decir que en ese momento, y sin que Latrivan fuera consciente, su humor dependía de él.

-¿Uh?- se sorprendió un poco por los suaves gemidos que escaparon de los labios del tritón y más aun por la expresión que tenía en esos momentos. Arqueo una de sus cejas confuso, no entendía el porqué de su reacción, sin embargo no duro mucho pues escondió su rostro en su pecho, cosa que le saco una divertida media sonrisa. Una vez más pudo escucharle y sus palabras solo provocaron que incrementara un poco más las suaves caricias que le dedicaba. Al menos estaba logrando que entrara en calor, ¿no? Y eso era lo que pretendía en ese momento. Además, le gustaba cómo reaccionaba, más aun porque ya no parecía temeroso.

No pudo evitar abrir un poco sorprendido sus ojos cuando sintió que comenzaba a rozar su entrepierna, sacándole un ahogado gemido de satisfacción, aquello era realmente agradable y debía de admitir que le gustaba mucho pero no comprendía porque lo estaba haciendo o siquiera si era capaz de controlar sus propios movimientos, pero aunque no lo sabía no podía evitar disfrutarlo, se sentía bien, más que bien… ¿Qué podía hacer?, no era su culpa. Volvió a escucharle y volvió a reír, aunque ahora de forma algo más ronca por los constantes roces de aquella juguetona cola.

-No sé como esperas que me lo tome…- comento con aparente tranquilidad –Dímelo tu, ¿Qué podría pensar de una situación como esta?, dime… ¿Qué puedo pensar de esto?, de que tu cola me este tocando de una forma tan agradable, mientras que tú tienes esa hermosa expresión en tu rostro y tu respiración es agitada, explícamelo, porque la verdad es que no entiendo y no quisiera malinterpretar las cosas- bajo su mano hasta su cadera y la apretó suavemente –Explícame algo…- aparto la mano de su cabello y la llevo a su aleta, acariciándola confiadamente con la yema de sus dedos -¿Puedes controlarla o se mueve a voluntad propia?- pregunto divertido, continuando con el movimiento de su mano sobre esta.

-¿Te gustaría que fuera más amable y cariñoso contigo Latrivan o prefieres que te trate como a los demás?- susurro bajo y divertido. Subió lentamente su mano desde su aleta hasta su barbilla, rozando su torso desnudo en el proceso, deteniéndose unos segundos en su pecho para poder sentir lo agitado de su corazón, robándole una sonrisa de satisfacción, sin importar la razón de aquello se sentía bien que latiera así por algo que él hubiera hecho. Lo tomo del mentón y lo obligo a mirarle, pero sin ser brusco con él. Se acerco un poco a su rostro, hasta que sus frentes quedaron pegadas la una de la otra, pudiendo sentir como sus respiraciones se mezclaban, manteniendo sus orbes multicolores sobre los azules del chico, los cuales parecían brillar, incluso más que antes.

-Me arrepiento de haberte querido devolver en la tienda…- confeso sincero, acercándose un poco más a él, al tiempo que cerraba sus ojos, dejando que así dulce aroma le invadiera. Realmente parecía ser un alma pura la de aquel muchacho, casi lamentaba que se hubiese topado con él, aunque… podría hacer una excepción con el muchacho. Continúo acercándose cada vez más, hasta que sus labios casi rozaron con los del rubio, pero en el último momento cambio de rumbo y el destino de aquel beso, depositándolo en una de sus coloradas mejillas, para luego acariciar sus labios con su dedo pulgar, delineándolos con lentitud –Vuelves a llamar mi atención Latrivan…-

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Sáb 23 Abr 2011, 10:29 pm

Miró despectivamente a Dimitry por un momento mientras se hidrataba los labios con la lengua para poder contestarle.-Claro que no la controlo. Si fuera así crees que estaría jadeando como un perro? No sé cómo sean los demás de mi especie pero, mi cola es una zona muy erógena, al igual que mis feas orejas mutantes. Cada vez que pasas tus manitas por ellas, cada vez que me mueves el cabello y me tocas la cola es como si me estuvieras estimulando mi miembro…- Dijo, bajando la mirada repentinamente. No era fácil admitir que era tan o más sensible que un órgano sexual estando con esa apariencia. Pero ya lo había dicho, qué se la iba a hacer.

-Respecto a el porqué se mueve así es debido a que no estoy en el agua. ¿Has visto cuando sacan a un pez del agua? Eso es lo que pasa aquí, como no estoy en el agua mi cola se mueve de un lado a otro. Y además de ser muy sensitivo esto me agota muchísimo. No es recomendable que esté así fuera del agua.- Confesó, ignorando cómo lo sostenía Dimitry por la cintura, viendo hacia cualquier otro lugar menos el rostro de su amo. –Normalmente puedo entrar en el agua o mojar mis piernas sin mayores consecuencias pero, hace un momento me distraje cuando me acorralaste y por eso estoy así.- Estaba muy excitado para poder alagar la explicación.

-Por eso te dije que no era lo que pensabas, en ningún instante se me paso por la cabeza la idea de que mi aleta te rozara ese lugar. Fue un accidente.- Sentía que estaba mintiendo pero no era así, aquello no fue otra cosa que un inocente accidente que pudo ser malinterpretado. –Pero no te voy a mentir, a mi también me agradó…- Dijo sin pensar y luego sus ojos se abrieron como platos al analizar lo que había pronunciado. Antes de que el pelinegro le diera tiempo de esconderse en su pecho otra vez, éste lo sujetó por el mentón y lo obligó a mirarlo a los ojos. Sus orbes azules se encontraron con esa mirada que despertaba miedo, y que al mismo tiempo le atraía.

Tal vez se encontraba alterado todavía por tantos estímulos, pero en ese momento le pareció realmente tierno el joven de mirada amenazadora. Agarró valor para responderle.- Sí, quiero que me trates con cariño.- Le contestó, sin meditar mucho en ello. Más no sabía cómo responder a lo que mencionó sobre haber llamado su atención nuevamente. Estaba concentrado en recuperar sus piernas humanas, lo que era una difícil proeza al estar en esa posición que, aunque le agradaba le quitaba libertad de movimiento.

Ya estaba totalmente confundido, no sabía si golpearlo o alejarse por lo que le estaba diciendo. Pensó, ¿Él consideró devolverlo a la tienda?. Si se iba a poner así también le iba a decir que no era el mejor amo y que él tampoco se encontraba rebosando de felicidad por estar acompañándole. De hecho tenía que estar enfadado, no con Dimitry, enfadado por haber mostrado su forma de tritón. Nadie había visto su cola en mucho tiempo, la guardaba como si fuera un secreto y algunos hasta dudaban que fuera algo más que un chico normal por el empeño que ponía en ocultar esa apariencia.

Al estar tan cerca de Dimitry casi deseó poder probar sus labios, ya que esa escena se le hizo particularmente romántica. Ignorando lo desagradable y borde que podía ser el pelinegro con sus palabras que herían.

La boca de Latrivan se acercó a la del pelinegro, separadas sólo por la respiración de ambos, cuando sintió un cosquilleo en la parte inferior de su cuerpo. Su cuerpo brilló con una tenue luz, menos radiante que la primera. Apenas se dio cuenta de que había recuperado sus piernas por estar perdido en los ojos de Dimitry. Los labios del chico no estaban dirigidos a los de él, su destino era la enrojecida mejilla de Latrivan. Había quedado como un estúpido, incluso le había elevado los labios en espera de un beso.

-Gracias por no devolverme a la tienda, Dimitry. ¿Por qué siento tanto aire abajo?...-

Musitó y luego revisó para ver qué había pasado. Sus piernas habían vuelto, una muy buena noticias. Sonrió y siguió observando sus extremidades como si fuera la primera vez, explorándose y, al percatarse de su desnudez le tapó los ojos a su dueño con sus manos - No veas, me da vergüenza.- Advirtió. Pero no sabía cómo le iba a hacer. De sus ropas sólo quedaban pedazos de tela dispersos en el suelo y no tenía nada a mano para cubrirse. Era inevitable que Dimitry lo viera tarde o temprano. Su corazón volvía a acelerarse y su cara era un tomate. Ahora no sólo iba a conocer su forma tritón, también toda su humanidad. Genial.


Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Dom 24 Abr 2011, 12:02 am

Sonrió mientras seguía el recorrido de su lengua por sobre sus labios, para luego escuchar lo que decía con atención, justo como había hecho en ocasiones anteriores. No pudo, ni quiso, evitar una amplia sonrisa llena de satisfacción por sus palabras, aquello era una gran confesión y no debía de hacerla a la ligera, mucho menos decírselo a alguien que podría utilizarlo en tu contra. Se encogió de hombros, sin borrar su sonrisa –Es muy interesante lo que acabas de decir Latrivan, tal vez sea algo tarde para darte este consejo, pero quien sabe, podrías usarlo en un futuro…- cerro sus ojos un par de segundos antes de volver a mirarle –No deberías de confesarle tus puntos débiles a nadie y mucho menos algo como eso…- le dio vueltas a sus palabras y recordó algo, negando luego con su cabeza –No son feas, a mi me gustan mucho, al igual que tu cola… además, no puedo controlar mis manitas, ellas se mueven a voluntad…-

Continúo escuchándolo con atención y volvió a reír apenas en un murmullo por sus palabras. Eso quería decir que en parte, por no decir completamente, aquello era su culpa, por estarlo asustando le había hecho perder el control hasta ese punto, aunque… seguía sin sentirse mal por provocarle tales reacciones, al contrario, le gustaba mucho hacerlo y más aun que lo admitiera tan abiertamente. Se encogió de hombros restándole importancia a sus palabras –No tiene importancia, aunque se siente realmente bien, hace falta mucho más para provocarme… pero… me gusta que tu cola tenga vida propia, tal vez ella y yo podríamos llevarnos muy bien- comento burlón.

Una nueva confesión llego por parte de su pet, realmente era un chico sincero, o… un poco tonto. Sin importar cuál fuera la razón a él no le molestaba, después de todo, eran cosas que podía usar a su favor. Sonrió con picardía, ahorrándose un par de comentarios, ya tendría la oportunidad de decírselos cuando estuviera más calmado y poder así verlo nuevamente de esa forma sin hacer mucho.

Bien, podría tratar de hacerlo y más aun si iba a reaccionar de esa forma solo por mostrarle un poco de cariño. Lentamente se comenzó a acercar a sus labios, dispuesto a besarlo, mantenía sus ojos entrecerrados para no perderse ninguna de sus facciones, ni reacciones por lo que hacía. Pudo notar como el rubio también se acercaba a él, al parecer también tenía deseos de besarlo, sus labios levemente fruncidos le delataban, tan concentrado estaba en su rostro, más específicamente sus labios, que no noto la luz que había inundado la habitación, aun así, fue consciente de que ya no eran escamas lo que se sentía bajo su palma, sino una muy suave piel.

Mordió suave su labio inferior para acallar una risita divertida, aun moviendo su mano sobre el muslo del chico, lentamente comenzó a bajar su mirada, pero antes de poder ver nada las manos de su rubio acompañante le cubrieron los ojos, bufo bajo por aquello, pero luego sonrió ladinamente.

-Si eso quieres, no te veré te lo prometo- subió la mano que estaba en su pierna hasta su nuca y le atrajo a él, uniendo sus labios con los del tritón, no hizo más, no porque no quisiera, sino por no alterarlo más, solo se quedo allí, disfrutando de la suavidad de estos –Eso es lo que querías, ¿no?- pregunto divertido, para luego aprovechar el estado de confusión en el que seguramente se encontraba para apartar su mano de sus ojos, los cuales mantenía cerrados, y la dirigió a sus labios para depositar un casto y dulce beso en ella.

Muy a su pesar le soltó, sacándose con algo de dificultad el saco negro del traje que llevaba en ese momento y colocarlo sobre los hombros del menor y poder así cubrir su cuerpo desnudo con este. Lentamente abrió sus ojos y le dedico una sonrisa para acercarse nuevamente a sus labios, besándolo una vez más, solo que esta vez se dedico a acariciar los suaves labios de este con los propios, alejándose a los pocos segundos –Te ves tan vulnerable…- lo abrazo nuevamente por la cintura e hizo que recostara su cabeza sobre su pecho, acariciando su cabello con delicadeza.

-Es una lástima que durara tan poco, realmente me gustaba la situación, además, con la aleta era imposible que huyeras de mi, ahora que tienes tus piernas podrás hacerlo cuando gustes…- suspiro con pesadez y le estrecho con un poco mas de fuerza –Pero no te lo permitiré, si huyes no dudare en ir detrás de ti…- apoyo su barbilla sobre su cabeza y sonrió con málica –Además, tu dijiste que te gustaba estar así conmigo, ¿no?-

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Lun 25 Abr 2011, 12:55 am

Sus pensamientos giraban entorno a ese tonto beso que recibió de Dimitry. ¿Por qué se estaba comportando así? Parecía un juguete para la diversión del pelinegro. Cuando pensó que todo había pasado, que no tendría más sorpresas que le aceleraran el corazón, el joven depositó otro beso y le preguntó si había dicho la verdad cuando confesó que le gustaba estar así con él. Latrivan sólo se alejó y luego se escondió detrás de sus manos, pensando que si lo deseaba con todas sus fuerzas desaparecería de la faz del planeta. Quería que la tierra se lo engullera vivo tan sólo por el accidente de la cola. Es que estaba humillado por haberse comportado así. Ahora seguramente Dimitry pensaría cosas que no son. Y como la cereza del pastel había descubierto que efectivamente él quería que lo besase. Patético. Quedó como un perfecto y ridículo tonto. Decir que lucía vulnerable le rayó en su fibra sensible. Aceptó la prenda para cubrirse, enrollándola en su cintura, apenas ocultaba bien su intimidad, pero no había más, al menos no iba a verle nada que él no quisiera mostrar. Pero reconocía que había sido muy atento al respetar su privacidad al no poner objeción en cerrar sus ojos. La vergüenza sólo era un pretexto, la verdad era que no le satisfacía la idea de que el muchacho lo viera desnudo. Lo que menos le preocupaba era que a Dimitry se le ocurriera usar su debilidad para sacar provecho. Craso error.

-Piensa lo que quieras.- Bufó molesto. Apartó las manos de su rostro y las llevó a los costados. Se sentó en el sofá, aprovechando sus piernas para correr. Estaba demasiado cansado, como si hubiera estado trabajando arduamente durante todo el día. Era normal sentirse con las energías gastadas, había abusado de sus reservas con tantas emociones. Hace unos momentos estaba confuso, se le veía en toda la cara, pero por la expresión relajada que tenía ahora parecía que el asunto ya no le importaba. Se dejó caer en el amplio sofá, descansando su cabeza y sintiéndose libre después de pasar varios minutos en esa incomoda posición. Fue desagradable para Latrivan tener que estar parado sin sus piernas; de no ser porque Dimitry lo sujetaba se habría caído sin remedio.

Miró su cuerpo; estaba sudando en demasía. No era un hecho para saltar de la sorpresa, se exaltó por culpa del atrevimiento de su amo. Y por si sentirse húmedo no fuera suficientemente enfadoso, también estaba el problema de que no tenía nada más para ponerse. Sí, salió de la tienda tan rápido que no lo dejaron empacar sus mudas de ropa. –En caso de que una eventualidad así se presente quedo desnudo siempre. Por esto mismo odio mi cola, ahora no tengo nada.- En ese instante se acordó de una experiencia embarazosa que tuvo que vivir cuando contaba con trece años de edad: en una clase de natación con un grupo de compañeros, cuando todavía no se acostumbraba a ser un Tritón –no siempre lo supo-, entró en la piscina, y sus piernas mutaron para transformarse en una hermosa cola. Le aplaudieron y hasta lo felicitaron, mientras permaneció en el agua. Cuando salió recuperó su aspecto original, con un ligero inconveniente y ese era que, su bañador había desaparecido en el agua. Cómo se rieron de él ese día. Le había dejado importantes heridas que difícilmente iba a sanar el escuchar esas risas infantiles. Quizá a eso se debía su aversión al agua.

Relamió sus labios, en ellos todavía persistía el sabor de los de Dimitry. Por mucho que se esforzara en esconderlo, le había gustado en verdad, pero obviamente no lo iba a decir abiertamente. –Necesito ropa…- Dijo, más que nada para acordarle a su amo que debía comprar ropa para su uso personal. Arrugó la nariz cuando inhaló un olor en el aire: se trataba de él. Cuando transpiraba con el aspecto humano la sudoración olía como la de cualquier otro, pero cuando era un tritón apestaba a… pescado. Ahora se sentía más avergonzado y obligado a pedir una disculpa a Dimitry.- Lo siento mucho, por mi culpa apestas a sushi podrido.- Sus mejillas volvían a pintarse de rojo por novena vez en el mismo día. Un nuevo record. En realidad el olor no era tan penetrante como lo creía Latrivan, tal vez su nariz era demasiado sensible: era un chico de olor muy débil.

Por vulgar que pareciera, el chico olfateó primero sus axilas. Ahí el olor era más fuerte. Pensó en darse una ducha fría para escurrirse el pestilente aroma y calmar sus ánimos. –Quiero darme un baño. Tú deberías hacer lo mismo si tienes pensado salir, serás repelente.-

Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Lun 25 Abr 2011, 5:31 pm

Sonrió nuevamente al verle y le soltó, al parecer no sería lo mejor mantenerle de esa forma, no tenía sentido forzarlo, si él no quería no podía hacer mas, no quería verle llorar nuevamente, aunque le gustaba le parecía algo molesto por no saber muy bien cómo reaccionar, normalmente ante situaciones como esas no hacía nada, pero esta vez era diferente y no podía simplemente ignorarlo, después de todo tendría que convivir a diario con ese chico y lo mejor sería llevarse lo mejor posible con él. No comprendía porque reaccionaba de esa forma, no había hecho nada malo, solo le había jugado una pequeña broma que accidentalmente se le había salido de las manos, pero lo demás había corrido por cuenta del menor, además, hace un momento no parecía desagradarle del todo, es más, parecía gustarle, pero ahora, una vez mas había vuelto a ese estado aparentemente indiferente. Realmente parecía desagradarle al rubio y al mismo tiempo llamar su atención, era algo extraño.

-¿Eh?- ladeo un poco su cabeza y una nueva sonrisa se hizo presente en sus labios, al parecer se había precipitado un poco y esa frase le hacía recuperar los ánimos. Se encogió de hombros cuando se alejo y sentó en el sillón, le miro con una de sus cejas arqueadas, ya comenzaba a extrañar al chico lindo de hace un rato, ¿acaso su cola también provocaba cambios en su personalidad? Lo recorrió nuevamente con la mirada antes de cruzarse de brazos y desviar su vista a uno de los sillones individuales, para dirigirse lentamente hasta este para dejarse caer en el con pesadez, cerro sus ojos y dejo caer su cabeza hacia atrás, apoyándola en el respaldo del mueble.

Habían sido muchas emociones para los pocos minutos que llevaban en el lugar, la verdad es que le había gustado, debía admitirlo, tal vez no lo demostrara, pero así era y le molestaba que Latrivan actuara como si nada hubiese pasado. Resoplo por lo bajo, lo mejor sería tratar de olvidar lo de recién, sabía que no sería tan fácil, pero al menos podría aparentarlo, no aseguraba nada, pero trataría de no molestarlo con eso.

Abrió sus ojos lentamente y se incorporo un poco para mirarle mientras hablaba. Arqueo una de sus cejas, aquello sin duda sonaba a que le tendría que conseguir algo que ponerse, por lo menos hasta que le comprara algo –La verdad es que no me molesta el hecho de que no lleves ropa…- comento tranquilo, como si realmente fuera muy normal, pero por lo que dijo después se lo pensó un poco mejor y se encogió de hombros, tenía razón, no podría estarse paseando desnudo todo el tiempo –Pero no hay problema, te prestare algo para que te cubras y luego podremos ir a comprar ropa ya que al parecer no trajiste nada mas contigo…- dejo caer un poco su cabeza hacia la izquierda sin despegar su vista de él.

No lo comprendió. Hasta el momento no había caído en el desagradable olor que inundaba la habitación y tampoco le prestó mucha atención, prefirió dirigirla a algo más, como el nuevo sonrojo que se hacía presente en las mejillas de su pet. Acerco una de sus manos a su nariz y la olfateo con disimulo, percibiendo que, efectivamente, desprendía un leve olor a pescado, frunció el entrecejo y bufo con fastidio, aunque, no era nada que no pasara con una ducha. No pudo evitar reír abiertamente por lo que había hecho el otro, pero se detuvo al escucharle.

Se puso de pie y una vez mas camino hasta el menor –No te preocupes es lo que tengo planeado…- sonrió sagazmente y se inclino un poco, apartando algunos mechones de cabello de su rostro para poder verle mejor -¿Qué te parece si tomamos una ducha juntos?- bromeo con total naturalidad antes de tomarle en brazos sorpresivamente y cargarlo asi tipo princesa –Yo como tú no me movería mucho… de esa forma evitaras caerte- sonrió divertido y comenzó a caminar sin mirarle, manteniendo en todo momento la sonrisa en sus labios. Se dirigió a unas escaleras que daban con la planta alta, donde se encontraban los dormitorios y comenzó a subirlas con lentitud, al terminar volvió a mirarle, aunque solo fueron un par de segundos antes de seguir su camino, se detuvo frente a una puerta y con algo de dificultad la abrió, pues se negaba a soltarlo, le dio un empujón con el pie para abrirse paso y luego hizo lo mismo para cerrarla cuando hubo entrado.

Camino hasta la cama donde lo dejo con cuidado, comenzando a aflojarse un poco la corbata y luego desabotonar los primeros tres botones de su camisa, sin despegar su vista del chico ni un segundo -Esta es mi habitación por si te importa saberlo. Luego te mostrare la tuya, aunque… primero tomaremos un baño…- comento tranquilo acercándose lentamente a su rostro, hasta que su nariz choco contra la del rubio –No te preocupes no volveré a besarte si no quieres, solo quería ver si era tan desagradable el aroma de tu cuerpo- se encogió de hombros y luego se alejo dándole la espalda mientras caminaba al closet, lo abrió y saco algo de ropa, dirigiéndose nuevamente a la cama para dejarla caer sobre al colchón.

No dijo nada mas, solo miro a Latrivan divertido, esperando a ver qué hacía. La verdad es que le daba curiosidad luego del cambio tan repentino que había tenido momentos atrás, claro que el mismo también los había tenido pero eso no era importante. Se sentó a su lado y comenzó a jugar con su rubia cabellera, enredando sus finos dedos entre las hebras de doradas, mientras le examinaba, era realmente impresionante que pudiera cambiar de esa forma. Enfoco su mirada en sus largas piernas, perdiéndose en ellas, aun no comprendía cómo había podido cambiar tan radicalmente, se preguntaba como hacía para que esa cola apareciera y desapareciera sin dejar rastro, era algo sin duda curioso y muy interesante.

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Latrivan el Mar 26 Abr 2011, 10:21 pm

No le gustaba para nada la expresión que vio en la cara de Dimitry, esa sonrisa hacía que cada vello de su cuerpo se irguiera. Se sentó en una postura un tanto rígida mientras notaba que era observado de forma sospechosa por el mayor, algo tramaba, pensó. Cuando soltó el comentario de que no le importaba la presencia de la ropa sobre su cuerpo hizo que se avergonzara todavía más, si es que eso era posible. ¿Estaba pensando en dejarlo desnudo para su entretenimiento? No lo podía creer, no lo quería creer, pero de qué le servía hacerse el tonto, en el poco tiempo que llevaba conociendo al pelinegro sabía que ese tipo de situaciones eran más que viables. Pero no le quedaba de otra, le gustara o no, aquel muchacho lo había comprado y podría hacer lo que quisiera con su persona, incluso hacerlo bailar como un mono amaestrado con el propósito de divertirlo.

Se tranquiló al percibir que sólo era una broma y que le prestaría algo para ponerse, y la noticia de que después irían a conseguirle algo de ropa lo hizo sonreír. Tenía bastante tiempo sin ir de compras, he incluso algo tan mínimo como lo era la indumentaria le ponía bastante contento. Poder volver a salir por ahí y conocer las tiendas de Sotoba. Cuando era algo independiente y ganaba su propio dinero le gustaba vagar por los centros comerciales, probarse ropa y deambular solo, sin ninguna compañía que le estorbase. Sólo de vez en cuando, muy raras ocasiones, aceptaba que otros compartieran su diversión, generalmente con empleados del acuario ya que tampoco era del tipo que tenía amigos por montón, al menos no amigos de verdad. Como Dimitry era el que iba a pagar suponía que no podría ir él solo. Además de soportarlo también debería acostumbrarse a su presencia.

Su cara brilló como un foco cuando Dimitry lanzó la sugerencia de tomar una ducha, juntos. Había buenas posibilidades de que Latrivan muriese de la pena. Era humillante para él estar desnudo, ahora también tendría que ver a su amo en ese estado. Sentía que el corazón se le atajaba. Para terminar de empeorarlo todo, al chico se le ocurrió la fantástica idea de cargarlo como si fuera una doncella desvalida. Le agradó, pues le recordaba a esas escenas de las películas, las clásicas en las que el tipo atractivo se queda con la chica, y desde el ángulo en el que estaba viendo el rostro de Dimitry comenzaba a figurársele más apuesto… ¡Oh! Sólo eso le faltaba, ahora estaba fantaseando como una colegiala enamorada. Más bajo no se podía caer.

-Oye, no tienes que hacer esto, yo soy perfectamente capaz de caminar por mí mismo.- Le dijo para que lo bajara de una vez antes de que le dieran ganas de patearlo en el rostro. Sentía que en cualquier momento se iba a caer, no estaba completamente seguro en los brazos de su amo. No es que él estuviera pasado de peso, es que casi tenía el mismo peso y altura que Dimitry a pesar de tan sólo contar con dieciséis años de edad, por su estatura y complexión física se podía ver un par de años mayor. La mirada que le dirigió Dimitry mientras ascendía lo hizo volver a congelarse, echando la vista hacia el pecho del que lo cargaba.

Estaba nervioso hasta que terminaron con las escaleras y se encontraron con la puerta de un dormitorio, la cual fue abierta de una forma algo brusca. Suspiró aliviado cuando lo bajó en la cama con suavidad, pero en ese momento no pudo evitar pensar en que el de ojos rojos podría lanzarse encima para hacerle cosas… inadecuadas, por decirlo de una manera menos grafica. Se relajó todavía más cuando supo que no dormirían en la misma habitación; ya hasta había considerado que tendría que dormir al lado de su amo, aunque no le hubiera desagradado, pero nunca se lo iba a confesar, ni en juego. –Me gustaría que no volvieras a hacerlo, es vergonzoso.- Murmuró, refiriéndose al hecho de haber sido cargado hasta ahí. La piel de su rostro no hacía juego con el resto de su piel visible, estaba rojo hasta las orejas porque Dimitry se desabotonaba la camisa y le daba la espalda. ¡¿Se iba a desnudar?! Bueno, eso era obvio, tomar una ducha con la ropa puesta sería tonto, pero aún así lo impactó. Tenía que dejar de enrojecer por cualquier cosa, comenzaba a ser molesto y seguramente parecía un niño por tener ese tipo de comportamientos. Corrección: era un niño tratando de ser mayor de lo que era. Entornó los ojos para responderle a Dimitry, que había dejado una prendas sobre la cama y ahora se sentó muy cerca, jugando con sus hebras rubias.- No es que me moleste Dimitry, sólo que, creo que esto va demasiado rápido, nuestra relaci…- Ahora se sentía como un reverendo asno por haber dicho algo así; habló como si fueran una pareja de enamorados. –Tierra, trágame ya…- Musitó para él. Sólo podía hacer algo en un momento así, y eso era soltarse un poco. Dimitry debía estar tan perdido en sus piernas que seguro no escuchó lo que le dijo. – ¿Me abrazas?- Preguntó mientras enredaba sus brazos al torso del muchacho. Liberó una de sus manos y comenzó a desbotonar la camisa, y luego acarició su pecho. Se deshizo de la prenda, se sentó sobre sus piernas quedando de frente y luego empezó a aflojar el pantalón, retirando el cinturón y luego haciendo la bragueta hacia abajo, rozando al mismo tiempo su entrepierna que se encontraba encima de esa área. –Vamos, la ducha espera.- Sonaba muy despreocupado, incluso sensual, y sus ojos azules ya no poseían la misma inocencia. Su amo debía estar pensando en que estaba loco por todos esos cambios repentinos de actitud.


Latrivan
Sirena-Tritón
Sirena-Tritón

Masculino <b>Edad</b> 19 Fecha de inscripción: 07/03/2011
Mensajes escritos: 58

N° de Registro: 532
Huy si

Volver arriba Ir abajo

Re: Bienvenido a casa

Mensaje por Dimitry el Miér 27 Abr 2011, 1:45 am

Era gracioso verle enrojecer tan fácilmente por sus comentarios, nunca había visto ese tipo de comportamientos en un chico de su edad, solo en chicas y niños pequeños, por eso le parecía fascinante y al mismo tiempo algo lindo. No había creído que tener compañía sería tan entretenido, estaba acostumbrado a estar solo, siempre le había parecido que las personas no eran más que un estorbo que le atrasaban, y aun lo pensaba, pero al menos el chico parecía ser prometedor, le agradaba el hecho de que pudiera cambiar tan radicalmente, eso le hacía interesante.

-Quiero hacerlo. Querías que te tratara de una forma más cariñosa, ¿no? Pues eso estoy haciendo- dijo antes de mirarlo, esbozando una media sonrisa cuando este volvió a desviar su vista. De cierta forma le recordaba a un gato, quejándose por todo y sacando las garras para mantenerle lejos, pero cedía rápidamente ante cualquier pequeño gesto o palabra que tuviera hacia su persona, si siempre iba a ser de esa forma tal vez podría encontrar la forma de sacarle provecho. No entendía de que se preocupaba tanto, el no era ningún debilucho, además, ser un demonio le daba sin duda una gran ventaja, poseía una fuerza superior a la de cualquier humano normal, aunque claro, eso aun no lo sabía, así que era normal que se preocupara tanto por eso, de seguro creía que le dejaría caer o algo por el estilo, que poca confianza le tenía, aunque hasta el momento no le había dado motivos para que creyera en él, sino todo lo contrario.

Chasqueo la lengua tras escucharle –Te diré algo que sin duda te servirá y espero no me hagas repetirlo…- hablo tranquilo y con una sonrisa que a pesar de ser amable daba la sensación contraria –Yo hare lo que quiera contigo y cuando quiera, así que no esperes que realmente tome en cuenta esos tipos de comentarios- no era una amenaza, tal vez una advertencia, pero no se lo decía en mal plan, solo quería que lo tuviera presente. Se había propuesto tratar de ser amable con el chico y tomar en cuenta lo que le dijera, pero eso no quería decir que fuera a actuar como el mejor sujeto de todos.

Detuvo por un segundo el movimiento de su mano cuando le escucho y sonrió, aquello sonaba como si fueran una pareja que intentaba dar el siguiente paso en su relación, de cierta forma le daba curiosidad saber que pensaba de todo eso. En lo personal ni siquiera se había detenido a pensar en eso, pero lo sabía, iban un poco rápido, pero no habían hecho nada fuera de lo normal, aquello no eran más que insinuaciones y juegos, apenas y había logrado rozar sus labios, solo eso, no se arrepentía y quería hacerlo nuevamente, pero se contendría solo por él. Se contuvo para no hacer ningún comentario sobre aquello pero sabía que no sería por mucho.

-¿Uh?- se extraño por su petición y le miro no muy convencido, no podía creer que le estuviera pidiendo eso, era un chico realmente extraño, en un minuto parecía odiarle e incluso temerle, ¿y al siguiente le pedía que lo abrazara? Dejo de jugar con su cabello y le miro curioso al tiempo que sentía como le rodeaba con sus brazos, no dudo en corresponder, rodeándolo por la cintura para atraerle un poco más a él. Ensancho un poco mas su sonrisa cuando comenzó a desabotonar su camisa y a acariciar su pecho, soltó un bajo y profundo suspiro al sentir su suave mano moverse por su pecho y le ayudo a deshacerse de la prenda, dejando su bien formado torso al descubierto, no se sentía avergonzado de mostrarlo como el menor, la verdad es que le importaba muy poco si estaba vestido o no.

Un risita coqueta escapo de sus labios cuando sintió el peso extra sobre sus piernas y una vez más le rodeo, atrayendo su cuerpo al suyo, haciendo chocar sus pechos desnudos, provocándole una agradable descarga eléctrica que recorrió su cuerpo. Una vez mas lo dejo hacer de las suyas y ahora fue el turno de su pantalón, soltó un ahogado jadeo cuando rozo con su intimidad y sonrió al escucharle mientras negaba con su cabeza.

Lo tomo por el mentón y le atrajo un poco más a él, rozando sus labios con los del menor con lentitud y suavidad –Nos podría esperar un poco mas, después de todo no se moverá…- rio bajo y sello sus labios con los del rubio, dándole un nuevo beso. Movió hábilmente sus labios sobre los del chico, acariciándolos con suavidad, se alejo un poco y saco su lengua para delinear los carnosos labios del tritón con esta, haciéndose paso para introducirla cuidadosamente en su boca, profundizando el beso, se dedico a recorrer pacientemente su cavidad y luego separarse de mientras sonreía -¿Quiere decir eso que aceptas bañarte conmigo?- se acerco a su cuello y lo rozo con la punta de su nariz, para luego hacerlo con su lengua –Tienes razón, apestas a pescado y no solo eso, también sabes como uno…- bromeo, aunque era muy en serio lo que decía. Extrañamente no le desagradaba ese hecho, aunque tampoco era algo que le agradase mucho.

Volvió a besarlo en los labios mientras paseaba una de sus manos lentamente por su espalda -¿No crees que nuestra relación va demasiado rápido?- rio en su oído y de un rápido movimiento lo tiro en la cama y se coloco sobre su él, apoyando sus piernas y rodillas en el colchón para no aplastarlo –Ahora que lo pienso…- ladeo un poco su cabeza y se acerco un poco más a él para hablarle al oído, dejando su cuerpo casi pegado al contrario -¿Te gusta esto que hacemos?, porque si te soy sincero no se qué piensas…- se encogió de hombros y continuo hablando –Quiero saberlo y comprenderte un poco mejor, así que explícame…- volvió a besarlo y se sentó en su regazo, mientras apoyaba sus manos en su pecho para mantenerlo acostado –En un momento pareces asustado y al siguiente eres tu quien decide comenzar a jugar… ¿Qué es lo que quieres?- frunció leve el entrecejo y mantuvo sus ojos fijos en el, esperando alguna respuesta de su parte.

Le gustaban esos repentinos cambios que tenia, si, pero no sabía porque lo hacía de forma tan repentina. Quería saber que pensaba de todo eso, ya que no era tan fácil deducirlo, no mientras continuara cambiando cada cinco segundos.

Dimitry
Demonio/Oni
Demonio/Oni

Masculino <b>Edad</b> 18 Fecha de inscripción: 24/03/2011
Mensajes escritos: 58

Huu?

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.